Procesadores para Inteligencia Artificial en los móviles. (+PDF)

La inteligencia artificial (IA), es la inteligencia llevada a cabo por máquinas. En ciencias de la computación, una máquina «inteligente» ideal es un agente flexible que percibe su entorno y lleva a cabo acciones que maximicen sus posibilidades de éxito en algún objetivo o tarea.​ Coloquialmente, el término inteligencia artificial se aplica cuando una máquina imita las funciones «cognitivas» que los humanos asocian con otras mentes humanas, como por ejemplo: «percibir», «razonar», «aprender» y «resolver problemas». Andreas Kaplan y Michael Haenlein definen la inteligencia artificial como “la capacidad de un sistema para interpretar correctamente datos externos, para aprender de dichos datos y emplear esos conocimientos para lograr tareas y metas concretas a través de la adaptación flexible”.

La Inteligencia Artificial se conoce desde hace mucho, el término fue inventado en 1956 por John McCarthy, Marvin Minsky y Claude Shannon en la Conferencia de Dartmouth, un congreso en el que se hicieron previsiones triunfalistas a diez años que jamás se cumplieron, lo que provocó el abandono casi total de las investigaciones durante quince años.

Pero hasta hace poco no fue auténtica tendencia, y lo fue gracias a que sus procesos llegaron a los teléfonos móviles. Primero únicamente como software y después con componentes del propio teléfono específicos para su ejecución.

Esto implica multitud de sensores e infinidad de información para procesar, lo que requiere lógicamente incrementar la potencia necesaria para ello en cuanto a capacidad de proceso. Así pues, los cálculos relacionados con la IA se gestionan en local desde el propio dispositivo a través de procesadores destinados específicamente para ello, que aseguran más velocidad a la hora de resolver cuestiones u ofrecer resultados, y una mejor gestión de recursos y energía en tareas que requieren de grandes cantidades de información a analizar.

Y es que aunque lo parezca la IA no es magia sino computación, un Smartphone no piensa porque sí, como nosotros, sino utilizando algoritmos en base a redes neuronales que procesan datos para extraer resultados. No todo es tan romántico…

Los últimos teléfonos de gama alta, así como también, cada vez más, los de gama media por ejemplo, son capaces de analizar y entender lo que su cámara de fotos ve casi al instante, para ofrecer los mejores resultados de entre más de 1.500 escenas con sus propias configuraciones específicas. Este modo inteligente para la cámara fotográfica es inteligente de verdad, y puede predecir lo que necesitamos para convertirnos en mejores fotógrafos ajustando el enfoque, la iluminación, el encuadre y muchos otros parámetros.

No sólo eso, y es que las enormes capacidades de la IA permiten al Smartphone analizar nuestro comportamiento y nuestros usos para adaptar los recursos de hardware y mejorar la gestión de la energía, así como para ofrecernos la información que necesitamos en el momento en que la necesitamos. El software también es clave, pues debe contar con la compatibilidad del hardware buscando la aceleración ofrecida por las NPU, utilizando redes neuronales y árboles de decisión.

Fue cuando nacieron los procesadores de inteligencia artificial, los chips para procesamiento neural. Es lo que exploraremos ahora, qué son exactamente y para qué sirven?.

Para ver el documento completo: http://infojav.cubava.cu/files/2019/08/Procesadores-para-Inteligencia-Artificial-en-los-móviles.pdf

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